viernes, 26 de septiembre de 2008

Hasta ayer...

No deseo suerte...como me enseñaron una vez.

Nadie la necesita.

Por más que a veces sea víctima de mi propia filosofía, agradezco el vivir cada momento y dejar brotar cada sentimiento que llevo en mí...suerte mía, el tener conciencia de mi presente y de mi falta de cordura.

No me arrepiento de nada, ni deseo regresar a las sombras que traigo a cuestas.

Y no lamento una noche no programada, lamento el no poder más...y que a ojos cerrados, todo quede en nada.

salió el sol en Lima..............

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