lunes, 24 de noviembre de 2008

Check-in (asiento disponible)


Nada más de lo que ya llevas puesto, deseo y parte de ansiedad, no importa el resto...

El viaje planeado está, la necesidad de tomarse unas largas vacaciones a las ideas y a las tretas de ahondar en temas irrelevantes, el querer escapar a la razón y llegar a encontrar una oportunidad lo suficientemente tentativa para ambas partes, a cercana hora de despegar no hay momento para dudas, o para considerar la aventura que está por comenzar...

O no debió ser así...casi a punto de partir las cosas cambiaron, los miedos brotaron y poco a poco encandilaron el temor, miedo y pavor a vivir, sentir y no planear...en fin...aun estoy pensando en pensar o no pensar, y pensar que por un momento casi me haces vacilar...perdimos el vuelo, tu boleto al suelo y lo que tuvimos o en un momento sentimos se fue.......

Sin hablar ni moverme, empecé a recordar...y a tratar de descifrar y rebuscar entre mis palabras en que parte fue que decidiste marcharte:

Los días pasaron y bajo mil lunas prometí hacerte perder la verguenza, mi mirada obvia aunque fiel soñadora de su discreción, trataba de descubrir un poco más que simplemente tu cuerpo...si es que algún error cometí, me disculpé con mis besos, si es que en algún momento me perdí, apuesto a que me encontré entre tus senos.

Mi tinta permanente me delataba, y junto con ella mi piel entera se erizaba, lo sé soy culpable, dentro de mi polaridad poco precisable, y en la que sólo una tiene algo de amable, relativamente hablando, porque sabes que ando combinando...soy culpable de que alternando entre mi pasión y mi locura, lo salvaje y la ternura de provocarte nos sumergía en el arte de perder el control, no hay porque mentir, ni porque engañarse no había nada mejor que jadear nuestro sudor y empaparnos de nuestras fantasías.

El sofá, la pared, la cama, la puerta, el piso, y hasta el techo o el cielo si perdíamos la mirada uno que otro momento para respirar, cada uno puede afirmar que el deseo era insaciable...

Una mirada para decirte mil palabras que definan cada una el morbo y la excitación y la entrega completa de mi cuerpo y principalmente de mi desenfrenada adicción por hacerte suspirar y murmurar en cada palabra un sinónimo más de cantidad...Cierra los ojos...Cada espacio de tu cuerpo me enfermaba más...la inocencia me duraba lo suficiente para recorrer tu cuerpo entero...con control...con detalle...tu cuello...altar perfecto para posar mi cordura mientras tu piel se une más a la mía, cómplice y testigo de los murmuros más intimidantes y sedientos...aquellos que con voz suave y el rechinar de mis dientes hambrientos de morder tu piel dejaba escapar para tentarte.

Tu espalda pura y lisa, camino que me lleva a la informalidad total y frágil de perder la noción, dejarme salir, y con un distinto uso de una lengua sólo conocida en mi mundo, darte placer, empezar el desenfreno, la guerra contra mi mismo, la de estar en el abismo de hacer de cada luna una espectadora eterna, en sentido horario y antihorario recuerdo que y en mil lenguas pronunciadas no controlaba, y ya con la paciencia cansada el deseo contener, pues tu piel me hacía perder cada plan y estrategia.

Aférrate a mi, hazme unas riendas de tinta roja, tómame fuerte...sé mi cura, de lujuria pura, recuerdo la respiración agitada, mi mirada de bestia descarriada y el deseo insaciable de hacerte disfrutar, sin parar, sin pensar, sin ganas de escuchar o acatar, tu mirada me decía cada movimiento, cada posición, era nuestro tipo de comunicación, de ganas sin medida, de una dependencia de tu hambre y la mía que nunca se llegaba a saciar...y culminando nuestro arte, aún dependía de la dosis de a primera posición regresarte, a la pared pegarte, entre mis brazos cargarte o de mil formas demostrarte que nunca me iba a cansar, que mi enfermedad era contigo y que sólo tú me podías tratar.

El boleto en el suelo como decía, y en mi mente me convencía de que no es un error el sentir, el amar y el decir que cada acción fue una reacción a un sentimiento...te fuiste pero aún falta mucho, faltan experiencias y vivencias, faltan momentos por vivir, tomo su boleto y me atrevo a decir, si es que alguna se atreve a descubrir todo y más de lo que dije...de pasión, deseo, locura y sentimiento...quién cree robarme la razón y hacerse víctima de mi adicción...



Quien me quiera vivir,
aquí tengo su boleto,
estoy listo para partir.






viernes, 7 de noviembre de 2008

En Clave de Sol (Despejado)

Espero que esta noche sea cómplice de mi secreto, de una clase de derroche en el que todo sea incierto...

De deseos hago un ponche, siendo el más grande reto, terminar de armar un lonche que aún siento incompleto...

Una mirada nerviosa, perdida inconsciente en ti, dos manos ansiosas de sentirte hoy sin fin.

La lista aún inconclusa, faltan velas en la mesa, y en la espera de mi musa caigo víctima de mi torpeza ( Ya verán)

Pierdo riendas de un deseo, reo total de mi locura y una vez más cedo, a dejar en tus manos mi cordura...

El calor de las estrellas nos acompañará y a pedazos de cielo cubriré tu piel, el mundo entero envidiará el compromiso perpetuo de ser fiel, a una necesidad innata de caer en la tentación y de ser un ferviente seguidor de una comunicación tangible, de caricias, besos y de cualquier expresión inmedible.

Del romance a la pasión, caeremos cual gotas de lluvia al mar, a un océano de desenfreno y perdición, en el cual es delicioso dejarse ahogar.

Dale...no digas que no, mírame a los ojos, piérdete en mi ilusión, para lo nuestros no existen límites, no hay conclusión, sólo falta que se quite y deje a un lado el pudor, por qué el temor? qué tienes que esconder, si no hay nada que perder, más que la razón, la sed y el sudor.

Momento, es que no me he dado cuenta, entre la brasa de nuestros cuerpos y lo que aquellos sientan, se hizo de mañana y comenzando en canción a guitarra, terminé en un cuento que me amarra a esperar, desear, ansiar y tentar, oigan! nadie pone las reglas para decir lo que uno sienta y no hay palabra mía que mienta.

En fin que noche!, del tiempo perdí la noción, que emoción, te espero esta noche?, nos vemos luego...........y entre tanta conmoción, ¿Cuál era tu nombre de nuevo?, sólo falta eso...para terminar la oración.

(¿O es que aún no tienes uno...y es mía la confusión?)

jueves, 6 de noviembre de 2008

Rew

Un recuerdo me permite vivir de nuevo un momento olvidado, quién sabe si de manera intencional.

Una experiencia me permite darme cuenta de la enseñanza que un recuerdo me dejó...

Las experiencias...no se olvidan, así uno quiera.

Y créanme no las quiero olvidar...

Hoy Lima llora de nuevo...gota a gota...toda una experiencia.

Sube o baja?

Empiezo a creerme a palabra de todos, que de repente sí...

Sí hay necesidad de mantener un poco los pies sobre la tierra...

O no?...