miércoles, 6 de mayo de 2009

Mírame...ahora mírame de nuevo

Me pregunto si existe una ciencia especializada, en la extraña sensación de las miradas, en su arte de hacer brotar ideas ineducadas, indisciplinadas, intencionadas...cosas que la optometría quizás no sabría poder descifrar, que no es tema de medidas o de enfoques, que ese tipo de choques no se pueden manejar, que dicen tus ojos,? sin fruncir el ceño en tus enojos, sin verse en mil y un remojos, o tornarse algo rojos al llorar, al sufrir, no hay lentes que puedan medir esos sentimientos, la marca de los lamentos que unos ojos puedan decir...perdamos la coordinación, tomemos otra "visión", ahorremos las palabras ya lo dije, enfócate...

En miradas que desnudan mucho más alla de la piel, que rozan y retozan cada desnivel, que causan el más intimidante temblor, un cuasi detonante, para padecer más adelante de un vicio apresador...delicioso en su género ojo!...pero en cierto peligroso sentido abductor.

En miradas que intimidan, que liquidan un proceso de control y te dejan indefenso...cual alcohol en grave exceso...muy despacio te haces preso, sin saberlo quedas tieso, y aunque al final quedes ileso...eso!...solo eso!, ese acceso sin regreso, un suceso tan intenso...pero en fin...cuál será su afin...sin saber qué es lo que anidan, al fin y al cabo...intimidan.

En miradas que capturan, que escapan de tu pudor, que atrapan tu morbo y te hacen protagonista y actor de tus fantasías más elaboradas, solas o acompañadas, de tus más placenteros viajes, románticos o salvajes, aquellas miradas que te hipnotizan que muchas veces te erotizan y te bautizan el deseo de pecar...de tentar...de probar.

Y callar.

Miradas que callan, miradas que matan, miradas que doman, que toman, otras que perdonan, miradas que sienten, o algunas que mienten, miradas que desean, miradas que coquetean, miradas que empalagan, también que llagan y que embriagan, miradas que cazan, que amordazan y que desenlazan, miradas que abrazan, que entrelazan y que reemplazan, miradas tímidas, miradas híbridas, miradas a lo salvaje, miradas con maquillaje, miradas que hacen temblar, reír o llorar...miradas ajenas, amenas, miradas de grandes faenas, miradas de muchas sirenas, miradas traviesas, de diablos y de diablesas, miradas dulces y tiernas, también existen las eternas, las soñadoras y las misteriosas y de igual modo las cuidadosas.


Yo te doy el título de esta tan intuitiva ciencia...

Pero...sólo dime...qué dice tu mirada?

Mírame...ahora mírame de nuevo...
y ahora que ya me viste...dime...
...y qué te dice la mía?